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sábado, 18 de mayo de 2013

Excursión a El Morezón por Ángel Llorente.




Ascensión a El Morezón (2.370 metros)
Sierra de Gredos Ávila.


El Morezón es posiblemente el mejor palco del Circo de Gredos. Las vistas desde su cumbre son impresionantes: De frente, El Almanzor, La Galana, El Ameal de Pablo, El Risco Moreno, El Cervical..., abajo, pequeñita, pequeñita se ve la Laguna Grande y el Refugio Elola e, incluso, si nos fijamos muchos, como si fueran hormigas, los caminantes que hacen la ruta de la Laguna. Si miramos hacia atrás podemos ver Candeleda y hacia la izquierda La Mira.

En resumen, para los amantes de las caminatas por la Sierra, es una montaña de obligada visita.

Para hacer nuestra excursión, el día 11 de mayo de 2013, sábado, sin prisa pero sin pausa, cogimos el coche y nos plantamos en la Plataforma de Gredos, donde aparcamos y nos pusimos las botas. Para llegar a la Plataforma hay que ir a la localidad abulense de Hoyos del Espino y desde aquí tomar la carretera que conduce a ella.

Al principio de nuestro excursión encontraremos un cartel informativo sobre la ruta a la Laguna Grande. Justo detrás del cartel empieza el camino empedrado que hemos de tomar.

El camino es empinado y nos hace sudar, por lo que hay que tomarlo con tranquilidad. En poco tiempo y tras un giro a la derecha llegaremos a un cruce en el que hay dos carteles. A la derecha, hacia el refugio Reguero Llano, de frente la Senda de la Laguna Grande. Seguimos de frente y llegamos a una zona en que se suaviza la pendiente. Aquí tenemos que ir atentos pues hemos de buscar hacia la izquierda los hitos de piedra que indican la senda que debemos tomar. Estos hitos aparecerán poco antes de encontrar un cartel que conmina a los caminantes que van hacia la laguna a que no abandonen el camino para no dañar la pradera.

Si a pesar de todo lo indicado, acabamos llegando a un puente de hormigón, que salva las aguas del río Pozas, es que nos habremos pasado y, por tanto, tendremos que dar la vuelta a buscar nuestros hitos.

Si hemos encontrado los hitos, abandonaremos la senda de la Laguna Grande y empezaremos a andar por un senderillo que en continuo ascenso nos lleva por la garganta de Las Pozas. A nuestra izquierda queda la Cuerda del Refugio, en cuyo final se encuentra el Refugio del Rey y, a nuestra derecha, las Paredes Negras y, a sus pies, el río Pozas, a cuyo nacimiento encaminamos nuestros pasos.

Siguiendo los hitos que nos marcan el camino, llegaremos al nacimiento del río Pozas y un poco más allá a un amplio collado, denominado Navasomera. Cuando hicimos la excursión, ya antes de llegar a este paraje, encontramos mucha nieve en el camino, aunque su consistencia permitía avanzar sin contratiempos, pero aumentando nuestro esfuerzo, no el de Kira, que cuando ve la nieve parece que le aumenta el nivel de energía, ¡lo que le gusta la nieve a la orejona!

Desde Navasomera, si tenemos buena vista, mirando hacia el norte, hacia la cuerda montañosa de nuestra derecha, podremos ver la cruz blanca que corona la cima de El Morezón. Para no realizar mas esfuerzo del necesario y sobre todo si vamos con perros, es muy importante buscar los hitos que nos conducirán hasta lo alta de la cuerda, a la derecha de la cumbre.

Seguimos, no sin esfuerzo, ascendiendo y en poco tiempo alcanzamos la cuerda. La vista que tenemos al llegar es de las que deja sin aliento: Frente a nosotros se alza con elegancia La Galana, la segunda cumbre más alta del Sistema Central, un poco a su izquierda el esbelto Ameal de Pablo y, a la izquierda, el rey de la sierra, El Almanzor. De estos picos nos separa el abismo en cuyo fondo se encuentra la Laguna Grande. Llevad espacio suficiente en la tarjeta de vuestras cámaras fotográficas y la batería llena, pues no os cansaréis de hacer fotos.

Recuperados de la impresión, giramos a nuestra izquierda y por la cuerda, en poco tiempo, llegamos a la cumbre de El Morezón. Veréis que el esfuerzo ha merecido la pena. Disfrutad del paisaje sin prisa y buscad un buen sitio para comer el bocadillo.

La vuelta se puede hacer, bien desandando lo andado, o bien siguiendo la cuerda hasta llegar al alto de Los Barrerones y, desde allí, enlazar con la senda de la Laguna Grande. Nosotros volvimos por el mismo camino por el que ascendimos, aprovechando para hacer un poco el tonto en la nieve.

Una vez llegados a La Plataforma, hicimos una de las cosas más placenteras de una ruta por la montaña: quitarnos las botas. ¡Uf, que alivio!

Después de una paradita en Hoyos del Espino para tomar una cervecita, regresamos a casa, cansados pero felices.


Paseo con mi perro.

lunes, 22 de abril de 2013

Ruta La garganta de los infiernos.

Ruta por los Pilones del Diablo o Garganta de los Infiernos...
(Por Ángel LLorente)

Desde luego ahora es la mejor época para visitarlo, primero porque aunque lleva agua todo el año, en esta estación es cuando en mejores condiciones se encuentra para disfrutar del espectáculo de las pozas y caídas de agua, y segundo, porque al estar situado en el Valle del Jerte, disfrutaréis del la los preciosos cerezos en flor ¡Una auténtica maravilla!













































Paseo con mi perro.

jueves, 18 de abril de 2013

Subida al pico Zapatero.


Subida al pico Zapatero por Ángel Llorente.


Desnivel: 500 metros.
Duración: 1,5 h./2,0 h. (ida)
Participantes:
•Humanos: Raquel y Pilar
•Perrunos: Ela y Kira
Excursión realizada el 17/04/2013

Zona de aparcamiento.

El Pico Zapatero es la segunda cumbre más alta,  tras La Serrota, del cordal montañoso que cierra el Valle Amblés, a los pies de la ciudad de Ávila. Los que conocéis esta ciudad habréis tenido ocasión de contemplarlo desde el Paseo de El Rastro, irguiéndose altivo en la distancia, escoltado por sus hermanos rocosos, Peña Cabrera, Cancha Morena, Peña Negrilla, Risco Redondo, La Joya y, al otro lado del Puerto de Menga, la gran Serrota.

A esta cumbre se puede acceder por su cara norte o por la sur, en esta ocasión, Raquel y Pilar lo hicieron por la norte, para lo cual se desplazaron en coche a la localidad abulense de Sotalbo, una vez allí se toma dirección Palacios y, sobrepasada esta localidad, se continúa por una pista de tierra en la que deberemos tomar el primer desvío hacia la izquierda. Tras unos pocos kilómetros y muchas vueltas y revueltas, siempre en ascenso, llegamos hasta un merendero con una fuente que llaman de Las Aguas Frias. El merendero tiene mesas y bancos y se encuentra vallado. Aquí aparcamos el coche y nos disponemos, tras llenar las cantimploras en la fuente, a empezar nuestra caminata.

Pista.

Seguimos la pista hasta encontrarnos con la que viene desde el puerto de Navalmoral y que continúa hasta el de Menga. Al llegar a este punto, tomamos hacia la derecha y a unos 100 metros encontraremos una piedra grande a la izquierda de camino, que nos indica donde hemos de comenzar a ascender.

Ela y Kira.

Al fondo se ve la cima nevada de la Serrota.

Una vez en la senda, tendremos que estar atentos a los hitos de piedra para no perder el camino, pues suele haber mucha vegetación (Ela muestra donde hay uno y Raquel progresa entre los piornos).

Unas vistas increíbles.
 Siempre hacia arriba, poco a poco nos vamos acercando, a la base del Zapatero. De vez en cuando hacemos una paradita para coger aire y contemplar el paisaje



Todavía queda nieve en las zonas altas y las perrillas disfrutan jugando, que no todo va a ser andar y andar.






      Si vamos atentos, veremos como el camino nos lleva hasta el punto más bajo del cordal, entre el propio Zapatero (a la derecha y el denominado en los mapas como Risco del Sol, a la izquierda). En este punto nos encontraremos una valla de alambre, delimitadora de términos municipales. Abrimos la puerta y pasamos al otro lado. Tras cerrar la puerta, giramos a nuestra derecha para iniciar el ascenso entre piedras.


Y aquí la llegada a la cumbre...

Ela con la melena al viento, preciosa!!!

Ela y Kira buscando la sombrita.

El regreso se hará por el mismo camino ya que es una ruta lineal.

Paseo con mi perro.




domingo, 14 de abril de 2013

Valle de Iruelas...

Comienzo.
La ruta del día 13 estuvo simplemente genial.
Nos acompañó el buen tiempo durante todo el día...
Quedamos sobre las 11 en la zona del aparcamiento del área recreativa "siempre verde" junto al camping. 
Que no se pierda nadie...
Llegamos desde Madrid, Ávila y Toledo con todas las ganas de ponernos a patear la ruta del cerro de las víboras con nuestros perros Kira (Beagle), Noa (Golden), Pedro y Sara (Mestizo de podenco), Rocky (Bulldog frances), Tuco (Mestizo de bulldog) Byron y Milady (Pastor alemán).
Byron esperando.
Comenzamos el paseo (4km aproximadamente) con una buena subida en zig-zag de unos 20 minutos más o menos, ayudados de vez en cuando por escalones hechos de forma sutil por la misma piedra que nos rodea en todo momento. 
Escalones.
Aun así, al poco de empezar, la subidita nos obliga a hacer una parada para quitarnos las sudaderas, ya que la temperatura era muy buena y el sol ese día lucía con bastantes ganas.
Se aprecia la subida.
Llegamos hasta el observatorio de aves a través de un sendero más bien estrecho rodeado de pinos, desde allí tenemos unas vistas estupendas del burguillo. Aprovechamos la parada para pegar un traguito de agua y refrescar a nuestros perretes, los cuales no han parado ni un segundo de subir y bajar por todos los caminos.
Todos dan la vuelta a ver como vamos.
Seguimos caminando. El camino nos da un poco de tregua con una buena bajadita, para luego sorprendernos con otro tramo de subida, el cual llevamos algo mejor ya que vamos cobijados del sol bajo los árboles.
Bajando.
En breve llegamos a una fuente con un pilón a forma de bebedero en donde los perros apagaron su sed y aliviaron su calor, a partir de aquí ya viene a ser todo una agradable bajada, en la cual de hecho nos dio hasta fresquito, ya que el esfuerzo es mínimo.
Pilón.
Una pequeña zona más abierta da juego a nuestros chicos a desperdigarse un poco y echar unas carreras antes de ser atados, ya que la carretera dista a poca distancia del sendero. Al final de éste, estamos de vuelta en el punto de partida.
Grupo de ese día.
De aquí nos metemos en la zona recreativa (muy bien vallada) para bajar hasta el río y allí comer nuestros bocatas mientras lo peques disfrutan del agua.
Rocky, Byron y Milady.
Noa.

Pedro.

Kira.

Pedro y Byron.

Sara con uno de sus vicios (jaja).

Pedro.

Rocky y Milady.

Kira.

Noa.

Milady, Rocky y Byron.

Ermita del valle. Fin de ruta.

Gracias a todos por este maravilloso día.

Paseo con mi perro.